¿SOY VICTIMA DE MOBBING?

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¿SOY VICTIMA DE MOBBING?

Notapor Lea » 29 Ago 2002, 19:18

A quien tenga un poco de paciencia, leer mi caso para decirme si soy victima de mobbing o de acoso moral en el trabajo

Estos son mi hechos::

-En mayo de 1998, y con la desaparición del área de conocimiento de Filología Española, decido el cambio de denominación de mi plaza de Profesora Titular de Universidad a la de Lingüística General. En la sesión del Consejo de Departamento del día 19 de mayo de 1998 se pasa a votación a mano alzada mi solicitud, que es aprobada por mayoría. El presunto acosador es el único profesor que vota en contra.

-En mayo de 1998 se celebra una reunión con el Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado para tratar los temas de cambios de áreas de conocimiento. En un momento dado y tras las continuas intervenciones en mal tono del acosador Almeida hacia mi actividad como secretaria del Departamento de Filología Española (en una de ellas señaló que no “tenía ni idea de cómo hacer un acta), le llamo la atención para que cesara con dicho tono. Mi intervención la toma el citado profesor como una “amenaza”. Remite un escrito al director del departamento pidiendo mi dimisión por tal motivo. En el Consejo de Departamento del 19 de mayo, le insiste al director que me sustituya, señalando textualmente “que la secretaria se vaya o que se tire por la ventana”. Como quiera que el director no accede a sus peticiones y señala –tal y como consta en el acta- que mi llamada de atención no fue una amenaza, pide la dimisión del director del departamento. Una vez concluido dicho Consejo de Departamento, el profesor acosador me insulta. Cuando se somete a aprobación el acta de esta sesión en el siguiente consejo, el profesor Almeida señala que el acta ha sido redactada de “forma tendenciosa” y pide que se vote su aprobación. El acta se aprueba por mayoría.

-En el Consejo de departamento del día de julio ¿?, señala este profesor textualmente “esta secretaria es un desastre”.


-En mayo de 1999, siendo todavía Secretaria del Departamento, el profesor Almeida continúa con su actitud de imponer su voluntad según su conveniencia. En la sesión del Consejo celebrada el día 31, interviene para decir que no se ha redactado fielmente el acuerdo tomado por el área de Lingüística General relativo a la oferta de una asignatura optativa que él imparte y remite un escrito al departamento en el que indica cómo debe ser redactado.

-En febrero de 2000 pido la baja por maternidad, que dura hasta junio de ese mismo año. Durante dicho periodo el área de Lingüística General, a instancias generalmente del profesor acosador y secundado por el resto de los miembros (tal y como puede comprobarse en las actas) exponen las siguientes falsedades e inexactitudes sobre mi actividad profesional:

a) Que no comuniqué al departamento mi situación de encontrarme embarazada.
b) Que yo era la responsable de que una de las asignaturas a mi cargo (Sociolingüística Hispánica II) no tuviese alumnos y que esto debía ser comunicado al departamento para “que se tomasen las acciones oportunas”.

c)Que el programa de la asignatura “Sociolingüística Hispánica II” no se ajustaba a los descriptores de la misma.

d) Que el programa de la asignatura “Lingüística General II” (a mi cargo) “escondía” los contenidos.

e) Que yo cambié mi carga docente para el curso siguiente (2000-2001) para quedarme por debajo de las 180 horas preceptivas. Fue el área de Lingüística General el que modificó mi elección inicial abusando del hecho de que no me encontraba presente debido a la baja por maternidad, adjudicándome una carga docente por debajo de las 180 horas. Debido a ello, el entonces director del departamento de Filología Española me llama por teléfono para decirme en tono amenazante que mi elección no es correcta y “que me atenga a las consecuencias”. Intento ceñirme al escrito presentado por mi en el que pedía las asignaturas que cubrían perfectamente las 180 horas y agrega que, aún estando en baja por maternidad, debo asistir a una reunión con el área para solucionar el problema, y que no puede acceder a lo señalado en el escrito por que me “he desdicho”.

A todo esto hay que añadir que no me entero de lo expuesto en las actas del área porque no se me hacen llegar hasta finales de junio de 2000 y que todos los acontecimientos señalados se han hecho aprovechando la situación de encontrarme de baja por maternidad.

-En junio de 2000 solicito al departamento una licencia a efectos de docencia e investigación para el periodo del 25 de septiembre al 30 de noviembre de 2000. En julio de ese mismo año recibo un escrito del director del departamento en el que me señala que no puede informar favorablemente dicha solicitud porque el área de Lingüística General le ha comunicado que para el curso 2000-2001 debo desempeñar el cargo de coordinadora del área, según un supuesto acuerdo. Sin que exista ninguna obligación formal, ni acuerdo de ostentar un cargo (cuestión conocida por el director del departamento) se me retiene dicho permiso hasta septiembre de 2000, fecha en la que se celebra una reunión del área para acordar quién sería el coordinador para el siguiente curso.

-En enero de 2001 decido solicitar una excedencia por cuidado de hijos para el periodo del 19 de febrero al 19 de junio de ese mismo año. Para ello comunico personalmente al Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado dicha decisión. conociendo que por ley tengo derecho a ella. Obtengo en dicha reunión un mal trato por parte del Sr. Vicerrector, quien alega que “estoy causando un problema a la universidad” y “voy a hacer todo lo posible para que te denieguen tu solicitud”. Al mismo tiempo, remito por escrito al Sr. Director del Departamento mi solicitud y este encarga al área de Lingüística general la elaboración de un informe, preceptivo para la obtención de la excedencia solicitada. Dicho informe, aprobado por unanimidad por todos sus miembros, vuelve a contener interpretaciones malintencionadas y tendenciosas sobre mi actividad profesional. Por ejemplo, expone que siempre pido mis permisos cuando tengo mi carga docente, que estoy ausente reiteradamente argumentando los permisos que me habían sido concedidos y aprobados, y que mi solicitud de excedencia debe ser denegada hasta que se incorpore un sustituto que cubriera mi docencia. Para que me fuera concedida la mencionada solicitud de excedencia tuve que contar con el apoyo del sindicato Comisiones Obreras, lo cual hizo que el Sr. Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado cediera ante la evidencia del derecho que me asiste.

-Durante el periodo en el que estuve de excedencia por cuidado de hijos, la que era entonces coordinadora del área se abstuvo de comunicar cuantas convocatorias y acuerdos de área hubo durante el mismo, y aunque es cierto que cuando se está en excedencia no es obligatorio hacerlo- sí era importante conocer, por ejemplo, cuándo se iban a reunir para repartir la carga docente y así poder comunicarles mi elección de asignaturas. Asimismo, el área de conocimiento a la que pertenezco intentó que no tuviera ocasión de ejercer tal derecho y deber, inquiriendo a las autoridades oportunas qué derechos tenía yo en ese momento para poder realizar la elección de la carga docente, que por otra parte, yo ya había remitido al departamento. El Sr. Vicerrector les contesta que pueden hacer el plan docente contando conmigo o no, pero que una vez que se apruebe será difícil cambiarlo, dándoles al área la posibilidad de realizar un plan docente en el que yo tuviera que admitir cualquier asignatura que se me impusiera.

-En abril del año 2001, en el punto del orden del día “ruegos y preguntas”, el profesor acosador pregunta -en relación a una licencia a efectos de docencia y de investigación pedida por una compañera del área en la que figuraba como sustituido un profesor de Lengua Española- al director del departamento que si es posible que un miembro de un área de conocimiento sea sustituido por otro miembro de otra área diferente. El director del departamento le contesta que no sabe, pero que lo consultará. Comienza así una nueva persecución instada por el profesor Almeida, en relación con las sustituciones en las licencias a efectos de docencia y de investigación a la que tenemos derecho todos los profesores. El sr. Vicerrector de Ordenación Académica se suma a este intento de obstaculizar mi actividad profesional, así como el director del departamento de Filología Española . Como prueba, baste señalar que se tanto uno como otro me denegaron un permiso para las fechas 10 al 18 de septiembre de 2001 porque iba firmado por un miembro del área de Lengua Española, sin existir una normativa concreta o específica al respecto.

-En enero de 2002, siendo yo la coordinadora del área de Lingüística General, emprendo, junto con otra compañera de esta área, una defensa del derecho a que los miembros de áreas afines puedan ser sustituidos entre sí. En una reunión de área del 15 de enero de 2002 le pedí al profesor acosador si podía actuar como sustituto en unas licencias de investigación para fechas inmediatas y a ello contesta rotundamente que no y que “no tiene porqué dar explicaciones”. Es evidente que después de haber sido el principal instigador de una actuación que era normal entre los miembros de las áreas de Lengua Española y Lingüística General, no acceder a la firma de los permisos, revela una actitud malintencionada, tendente nuevamente a poner freno a mi desarrollo profesional.

-En febrero de este mismo año, el departamento apoya la decisión de que los miembros de ambas áreas puedan ser sustituidos indistintamente puesto que se trata de áreas evidentemente afines y que se han sustituido antes de que el profesor acosador lanzara esta idea. Sin embargo, el Director del Departamento considera oportuno informar al Vicerrector de dicha decisión para que sea él el que la ratifique definitivamente. Como quiera que al día de la fecha no ha procedido a contestar ni en un sentido ni en otro, me veo imposibilitada de solicitar la sustitución a un compañero de Lengua Española, por lo que legalmente no puedo asistir a ninguna actividad. Ninguno de los miembros del área de Lingüística General quiere hacer de sustituto a excepción de la profesora P., pero lo más usual es que coincidamos, con lo que se agrava la situación.

-En abril de 2002, el profesor acosador lanza el rumor de que yo no estaba impartiendo una de las horas de la asignatura “Lingüística General III”, en concreto la de los martes de 20 a 21 horas. Dicho rumor lo convierte en un hecho cuando me acusa de ello en la reunión del área del 8 de abril y en otra del 21 de mayo. Con respecto a este tema, quiero dejar constancia de que en enero de este mismo año solicité a la Sra. Decana de la Facultad de Filología el cambio de esta hora por ser incómodo tanto para los alumnos como para el profesor. En un escrito que me dirige me niega el cambio sin dar ningún tipo de explicación. Al hablar con los alumnos sobre la posibilidad de efectuar este cambio, encuentro que los alumnos lo aceptan y que, además, hay disponibilidad de aulas y horario, efectuando, por consiguiente, el cambio.


-En mayo de 2002 los profesores acosador y otro remiten un escrito a la Sra. Decana de la Facultad de Filología en el que señalan que al parecer yo había terminado las clases antes de la fecha prevista (7 de junio) y que se verificara esta información, puesto que estaban “preocupados” de la formación de mis alumnos. Tanto la sra. Decana como el sr. Director del departamento de Filología Española realizan un escrito en el que exponen que después de haber telefoneado a algunos alumnos, existían irregularidades en mi docencia.


-Puesto que la información proporcionada por los alumnos es errónea, puesto que, efectivamente, yo había terminado la programación antes del fin de curso pero no las clases, solicito de mis alumnos de las dos asignaturas a mi cargo que corroboren que la información proporcionada por los presuntos alumnos telefoneados no es completamente cierta, por lo que firman un escrito en el que señalan este extremo, además del cumplimiento regular de mis obligaciones docentes.

-Siguiendo con sus pautas de acoso, el profesor acosador y otro, no contentos con la información que puntualmente les facilitó la Sra. Decana por escrito acerca de mis irregularidades docentes, se personan el día 27 de mayo de 2002 en el aula 0.1. del aulario del Campus de Guajara a las 14,00 horas, cuando debía comenzar una de mis clases prácticas, para presuntamente controlar mi asistencia. Cuando entré en clase, comenzaron a aplaudir.

-Además, instaron a los alumnos a que elaboraran otro escrito en el que se expone que yo coaccioné a los alumnos para que firmaran el primer escrito a mi favor. Esto me fue comunicado por varios de mis alumnos, en concreto uno de ellos me relató como dichos profesores en la fecha señalada les predispusieron contra mí.

-Esta último escrito es el que tanto la Sra. Decana como el director del departamento tienen en cuenta, ya que en ningún momento han considerado mi opinión ni han hecho valer los derechos que me asisten, como la presunción de inocencia, la discreción en el tratamiento de este tema, o el tener pruebas suficientes. Así, la sra Decana envía por correo electrónico a todo el Departamento de Filología Española por un presunto fallo informático una carta dirigida a mi, en la que, entre otras cosas, me acusa de incumplimiento, coacción a los alumnos y además, apoya el hecho de que el profesor acosador y otro me persigan y me acusen gratuitamente, pero no es lícito que yo me defienda impugnando dichas acusaciones y presuntos testimonios de los alumnos. En ningún momento la decana se disculpó personalmente por dicho presunto fallo informático, antes bien, en una reunión con la misma, recibí un trato vejatorio por su parte en el que, entre otras cosas señaló: “me cabrean tus escritos” y “llueve sobre mojado” ( en relación a mi grado de cumplimiento).

-Asimismo, cuando comuniqué al Consejo de Departamento la actitud claramente acosadora de estos dos profesores, puesta de manifiesto, entre otras, el día en el que me esperaron por fuera del aula, lo niegan rotundamente exigiéndome además, a través del director del Departamento de Filología Española, las “pruebas documentales” que demostraran los hechos.

- Por otra parte, es bien sabido y así consta en los archivos del Departamento de Filología Española, que el profesor acosador es habitualmente agresivo y violento. Ha insultado a algunos compañeros del departamento y al personal de administración y servicios tanto del departamento como de la Facultad de Filología. En lo que respecta a mi persona, he recibido varios insultos graves por su parte, entre los que he podido oír, uno de ellos se realizço el día 9 de mayo de 1998 y otro el día 8 de abril de 2002.


-En septiembre de 2002 se convocan los dos exámenes de las asignaturas a mi cargo el mismo día, pero en aulas distintas.

Por todos los hechos expuestos, del que existen distintas fuentes que los pueden probar, es por lo que comunico para que se determine si es posible que se pueda considerarse un caso de acoso moral en el trabajo (mobbing), ya que me veo absolutamente indefensa ante la presión del profesor acosador secundado por la mayoría de los compañeros del área de Lingüística General, por el director del departamento de Filología Española, por la Decana de la Facultad de Filología y por el Sr. Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado, todo lo cual me impide un desempeño normal de mi actividad profesional además de una situación enormemente estresante.




8O
Lea
 
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Notapor Invitado » 29 Ago 2002, 20:18

Estimada Lea : me enternece y me crispa a la vez tu brillante exposición de los hechos . Se ve claramente que eres una excepcional Profesora y una persona de una exquisita educación , además de una buena madre .
Por supuesto que eres víctima de acoso en tu trabajo . Está bien claro que eres objeto de amenazas y ninguneo por parte de ésos desalmados . No necesitas mas pruebas . ERES UNA VICTIMA , y lo siento .
Te anímo a que no bajes la guardia y presentes batalla . Procura no deprimirte y obra en consecuencia . Tienes mi solidaridad y mi apoyo . Otros compañeros mas impuestos en temas legales te ayudarán marcándote las pautas .
Ánimo !
Invitado
 

bienvenida compañera

Notapor mayka-15 » 29 Ago 2002, 21:15

Querida Lea: Primero una cree :estas cosas solo me ocurren a mi. Luego encuentras esta pàgina y te das cuenta de la cantidad de personas que estan en tu mismo caso.Lees y lees casos y crees que ya nada te puede sorprender.Pero cuando leo tu mensaje me doy cuenta que todavìa te puedes sorprender, y mucho.Supongo que sabràs que la inmensa mayorìa, por no decir todos, de las personas que sufrimos acoso moral en el trabajo somos buenos profesionales.Pero no solo eso, sino que ademàs somos buenas personas, buenos amigos de nuestros amigos, e inmensamente sensibles con el sufrimiento de los demàs.No dudes de tu profesionalidad.Procura no descargar tus iras en tus hijos cuando este problema te estè ahogando.Y si en algun momento ves que esto te està ocurriendo, busca ayuda de profesionales que te van a ayudar. Intentar descansar, piensa que tu tienes que estar bien para sacar a tus hijos adelante.Eres mejor que ellos en todo.Ponte un escudo y no dejes que nada te haga daño.Y si puedes coger una baja psicològica, mejor.Eso te ayudarà a recuperarte y cuando vuelvas tendràs las pilas cargadas.Aquì estamos para oirte, para decirte que estamos contigo.Pero hay muchos profesionales que te pueden ayudar.Besos.No olvides que estamos aquì.
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Notapor Isis » 29 Ago 2002, 22:08

Hola Lea:
Lo primero darte la bienvenida a estos foros.

Lo segundo decirte, como ya te han dicho los compañeros Gatza y Mayka, que estás en lo cierto ...sufres acoso y la verdad es que lo siento.

No te dejes amilanar y LUCHA con todas tus fuerzas y a todos los niveles.

La porquería son ellos...tu eres una persona valiosa, sensible y honesta.Por eso estás én esta situación.

Ánimo !!! y sigue en contacto :lol: :lol:

Un beso
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Dame tu mano amigo...y juntos encontraremos el camino.
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Notapor Alex » 29 Ago 2002, 23:09

Lea,

Conozco un caso bastante parecido al tuyo de una funcionaria de la UNED. Es un mobbing y una gana de liquidarte como la copa de un pino. No soy abogado y no te puedo aconsejar acciones a tomar, pero te aconsejaria que buscaras uno de confianza al que puedas llamar en cualquier momento, porque en cualquier momento te buscan complicarte la vida. En mi caso mi abogada, ha sido ademas mi amiga, que me ha dado tranquilidad y me ha guiado por todas las zancadillas que me han puesto. Con el tema de los escritos tienes que andarte con cuidado, porque en menos de nada, y sin justificación te buscan un expediente.

Si quieres apoyo de gente que esté en tu situación ( te aseguro que ayuda mucho) pásate por alguna asociación de las que hay en Madrid, si eres de Madrid, o busca alguna en tu provincia. Si eres de Madrid, los miércoles a las 18:00 nos reunimos (yo la semana que viene aparezco..) en C/Rafael Riego 4, sede de IU de Atocha. Tambien está la Asociación de JL Gonzalez de Rivera, y te puedes pasar lunes y jueves a las 19:00( Colegio de Médicos, en C/Santa Isabel). Esta última asociación te exige asociarte (36 Euros) para acceder a los "servicios" de la asociación, que consisten basicamente en terapia de grupo. Tambien te ofrecen el numero de tlfno de abogados "especializados" en mobbing, aunque cobran como un abogado normal, y creo que no tienes descuento por pertenecer a la Asoc.

Cuidate

Alex
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Re: ¿SOY VICTIMA DE MOBBING? GRACIAS POR LAS RESPUESTAS

Notapor Lea » 30 Ago 2002, 19:13

Queridos compañeros:

¡gracias por las respuestas¡. realmente estoy pensando en la via judicial, tengo un familiar abogado pero no lo ve claro con lo interponer una demanda, es decir, que no es fácil probar todo esto ante un juez, si bien no es el primer caso, ni por desgracia el último.

Seguire informandome

Un abrazo, Lea



quote="Lea"]A quien tenga un poco de paciencia, leer mi caso para decirme si soy victima de mobbing o de acoso moral en el trabajo

Estos son mi hechos::

-En mayo de 1998, y con la desaparición del área de conocimiento de Filología Española, decido el cambio de denominación de mi plaza de Profesora Titular de Universidad a la de Lingüística General. En la sesión del Consejo de Departamento del día 19 de mayo de 1998 se pasa a votación a mano alzada mi solicitud, que es aprobada por mayoría. El presunto acosador es el único profesor que vota en contra.

-En mayo de 1998 se celebra una reunión con el Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado para tratar los temas de cambios de áreas de conocimiento. En un momento dado y tras las continuas intervenciones en mal tono del acosador Almeida hacia mi actividad como secretaria del Departamento de Filología Española (en una de ellas señaló que no “tenía ni idea de cómo hacer un acta), le llamo la atención para que cesara con dicho tono. Mi intervención la toma el citado profesor como una “amenaza”. Remite un escrito al director del departamento pidiendo mi dimisión por tal motivo. En el Consejo de Departamento del 19 de mayo, le insiste al director que me sustituya, señalando textualmente “que la secretaria se vaya o que se tire por la ventana”. Como quiera que el director no accede a sus peticiones y señala –tal y como consta en el acta- que mi llamada de atención no fue una amenaza, pide la dimisión del director del departamento. Una vez concluido dicho Consejo de Departamento, el profesor acosador me insulta. Cuando se somete a aprobación el acta de esta sesión en el siguiente consejo, el profesor Almeida señala que el acta ha sido redactada de “forma tendenciosa” y pide que se vote su aprobación. El acta se aprueba por mayoría.

-En el Consejo de departamento del día de julio ¿?, señala este profesor textualmente “esta secretaria es un desastre”.


-En mayo de 1999, siendo todavía Secretaria del Departamento, el profesor Almeida continúa con su actitud de imponer su voluntad según su conveniencia. En la sesión del Consejo celebrada el día 31, interviene para decir que no se ha redactado fielmente el acuerdo tomado por el área de Lingüística General relativo a la oferta de una asignatura optativa que él imparte y remite un escrito al departamento en el que indica cómo debe ser redactado.

-En febrero de 2000 pido la baja por maternidad, que dura hasta junio de ese mismo año. Durante dicho periodo el área de Lingüística General, a instancias generalmente del profesor acosador y secundado por el resto de los miembros (tal y como puede comprobarse en las actas) exponen las siguientes falsedades e inexactitudes sobre mi actividad profesional:

a) Que no comuniqué al departamento mi situación de encontrarme embarazada.
b) Que yo era la responsable de que una de las asignaturas a mi cargo (Sociolingüística Hispánica II) no tuviese alumnos y que esto debía ser comunicado al departamento para “que se tomasen las acciones oportunas”.

c)Que el programa de la asignatura “Sociolingüística Hispánica II” no se ajustaba a los descriptores de la misma.

d) Que el programa de la asignatura “Lingüística General II” (a mi cargo) “escondía” los contenidos.

e) Que yo cambié mi carga docente para el curso siguiente (2000-2001) para quedarme por debajo de las 180 horas preceptivas. Fue el área de Lingüística General el que modificó mi elección inicial abusando del hecho de que no me encontraba presente debido a la baja por maternidad, adjudicándome una carga docente por debajo de las 180 horas. Debido a ello, el entonces director del departamento de Filología Española me llama por teléfono para decirme en tono amenazante que mi elección no es correcta y “que me atenga a las consecuencias”. Intento ceñirme al escrito presentado por mi en el que pedía las asignaturas que cubrían perfectamente las 180 horas y agrega que, aún estando en baja por maternidad, debo asistir a una reunión con el área para solucionar el problema, y que no puede acceder a lo señalado en el escrito por que me “he desdicho”.

A todo esto hay que añadir que no me entero de lo expuesto en las actas del área porque no se me hacen llegar hasta finales de junio de 2000 y que todos los acontecimientos señalados se han hecho aprovechando la situación de encontrarme de baja por maternidad.

-En junio de 2000 solicito al departamento una licencia a efectos de docencia e investigación para el periodo del 25 de septiembre al 30 de noviembre de 2000. En julio de ese mismo año recibo un escrito del director del departamento en el que me señala que no puede informar favorablemente dicha solicitud porque el área de Lingüística General le ha comunicado que para el curso 2000-2001 debo desempeñar el cargo de coordinadora del área, según un supuesto acuerdo. Sin que exista ninguna obligación formal, ni acuerdo de ostentar un cargo (cuestión conocida por el director del departamento) se me retiene dicho permiso hasta septiembre de 2000, fecha en la que se celebra una reunión del área para acordar quién sería el coordinador para el siguiente curso.

-En enero de 2001 decido solicitar una excedencia por cuidado de hijos para el periodo del 19 de febrero al 19 de junio de ese mismo año. Para ello comunico personalmente al Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado dicha decisión. conociendo que por ley tengo derecho a ella. Obtengo en dicha reunión un mal trato por parte del Sr. Vicerrector, quien alega que “estoy causando un problema a la universidad” y “voy a hacer todo lo posible para que te denieguen tu solicitud”. Al mismo tiempo, remito por escrito al Sr. Director del Departamento mi solicitud y este encarga al área de Lingüística general la elaboración de un informe, preceptivo para la obtención de la excedencia solicitada. Dicho informe, aprobado por unanimidad por todos sus miembros, vuelve a contener interpretaciones malintencionadas y tendenciosas sobre mi actividad profesional. Por ejemplo, expone que siempre pido mis permisos cuando tengo mi carga docente, que estoy ausente reiteradamente argumentando los permisos que me habían sido concedidos y aprobados, y que mi solicitud de excedencia debe ser denegada hasta que se incorpore un sustituto que cubriera mi docencia. Para que me fuera concedida la mencionada solicitud de excedencia tuve que contar con el apoyo del sindicato Comisiones Obreras, lo cual hizo que el Sr. Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado cediera ante la evidencia del derecho que me asiste.

-Durante el periodo en el que estuve de excedencia por cuidado de hijos, la que era entonces coordinadora del área se abstuvo de comunicar cuantas convocatorias y acuerdos de área hubo durante el mismo, y aunque es cierto que cuando se está en excedencia no es obligatorio hacerlo- sí era importante conocer, por ejemplo, cuándo se iban a reunir para repartir la carga docente y así poder comunicarles mi elección de asignaturas. Asimismo, el área de conocimiento a la que pertenezco intentó que no tuviera ocasión de ejercer tal derecho y deber, inquiriendo a las autoridades oportunas qué derechos tenía yo en ese momento para poder realizar la elección de la carga docente, que por otra parte, yo ya había remitido al departamento. El Sr. Vicerrector les contesta que pueden hacer el plan docente contando conmigo o no, pero que una vez que se apruebe será difícil cambiarlo, dándoles al área la posibilidad de realizar un plan docente en el que yo tuviera que admitir cualquier asignatura que se me impusiera.

-En abril del año 2001, en el punto del orden del día “ruegos y preguntas”, el profesor acosador pregunta -en relación a una licencia a efectos de docencia y de investigación pedida por una compañera del área en la que figuraba como sustituido un profesor de Lengua Española- al director del departamento que si es posible que un miembro de un área de conocimiento sea sustituido por otro miembro de otra área diferente. El director del departamento le contesta que no sabe, pero que lo consultará. Comienza así una nueva persecución instada por el profesor Almeida, en relación con las sustituciones en las licencias a efectos de docencia y de investigación a la que tenemos derecho todos los profesores. El sr. Vicerrector de Ordenación Académica se suma a este intento de obstaculizar mi actividad profesional, así como el director del departamento de Filología Española . Como prueba, baste señalar que se tanto uno como otro me denegaron un permiso para las fechas 10 al 18 de septiembre de 2001 porque iba firmado por un miembro del área de Lengua Española, sin existir una normativa concreta o específica al respecto.

-En enero de 2002, siendo yo la coordinadora del área de Lingüística General, emprendo, junto con otra compañera de esta área, una defensa del derecho a que los miembros de áreas afines puedan ser sustituidos entre sí. En una reunión de área del 15 de enero de 2002 le pedí al profesor acosador si podía actuar como sustituto en unas licencias de investigación para fechas inmediatas y a ello contesta rotundamente que no y que “no tiene porqué dar explicaciones”. Es evidente que después de haber sido el principal instigador de una actuación que era normal entre los miembros de las áreas de Lengua Española y Lingüística General, no acceder a la firma de los permisos, revela una actitud malintencionada, tendente nuevamente a poner freno a mi desarrollo profesional.

-En febrero de este mismo año, el departamento apoya la decisión de que los miembros de ambas áreas puedan ser sustituidos indistintamente puesto que se trata de áreas evidentemente afines y que se han sustituido antes de que el profesor acosador lanzara esta idea. Sin embargo, el Director del Departamento considera oportuno informar al Vicerrector de dicha decisión para que sea él el que la ratifique definitivamente. Como quiera que al día de la fecha no ha procedido a contestar ni en un sentido ni en otro, me veo imposibilitada de solicitar la sustitución a un compañero de Lengua Española, por lo que legalmente no puedo asistir a ninguna actividad. Ninguno de los miembros del área de Lingüística General quiere hacer de sustituto a excepción de la profesora P., pero lo más usual es que coincidamos, con lo que se agrava la situación.

-En abril de 2002, el profesor acosador lanza el rumor de que yo no estaba impartiendo una de las horas de la asignatura “Lingüística General III”, en concreto la de los martes de 20 a 21 horas. Dicho rumor lo convierte en un hecho cuando me acusa de ello en la reunión del área del 8 de abril y en otra del 21 de mayo. Con respecto a este tema, quiero dejar constancia de que en enero de este mismo año solicité a la Sra. Decana de la Facultad de Filología el cambio de esta hora por ser incómodo tanto para los alumnos como para el profesor. En un escrito que me dirige me niega el cambio sin dar ningún tipo de explicación. Al hablar con los alumnos sobre la posibilidad de efectuar este cambio, encuentro que los alumnos lo aceptan y que, además, hay disponibilidad de aulas y horario, efectuando, por consiguiente, el cambio.


-En mayo de 2002 los profesores acosador y otro remiten un escrito a la Sra. Decana de la Facultad de Filología en el que señalan que al parecer yo había terminado las clases antes de la fecha prevista (7 de junio) y que se verificara esta información, puesto que estaban “preocupados” de la formación de mis alumnos. Tanto la sra. Decana como el sr. Director del departamento de Filología Española realizan un escrito en el que exponen que después de haber telefoneado a algunos alumnos, existían irregularidades en mi docencia.


-Puesto que la información proporcionada por los alumnos es errónea, puesto que, efectivamente, yo había terminado la programación antes del fin de curso pero no las clases, solicito de mis alumnos de las dos asignaturas a mi cargo que corroboren que la información proporcionada por los presuntos alumnos telefoneados no es completamente cierta, por lo que firman un escrito en el que señalan este extremo, además del cumplimiento regular de mis obligaciones docentes.

-Siguiendo con sus pautas de acoso, el profesor acosador y otro, no contentos con la información que puntualmente les facilitó la Sra. Decana por escrito acerca de mis irregularidades docentes, se personan el día 27 de mayo de 2002 en el aula 0.1. del aulario del Campus de Guajara a las 14,00 horas, cuando debía comenzar una de mis clases prácticas, para presuntamente controlar mi asistencia. Cuando entré en clase, comenzaron a aplaudir.

-Además, instaron a los alumnos a que elaboraran otro escrito en el que se expone que yo coaccioné a los alumnos para que firmaran el primer escrito a mi favor. Esto me fue comunicado por varios de mis alumnos, en concreto uno de ellos me relató como dichos profesores en la fecha señalada les predispusieron contra mí.

-Esta último escrito es el que tanto la Sra. Decana como el director del departamento tienen en cuenta, ya que en ningún momento han considerado mi opinión ni han hecho valer los derechos que me asisten, como la presunción de inocencia, la discreción en el tratamiento de este tema, o el tener pruebas suficientes. Así, la sra Decana envía por correo electrónico a todo el Departamento de Filología Española por un presunto fallo informático una carta dirigida a mi, en la que, entre otras cosas, me acusa de incumplimiento, coacción a los alumnos y además, apoya el hecho de que el profesor acosador y otro me persigan y me acusen gratuitamente, pero no es lícito que yo me defienda impugnando dichas acusaciones y presuntos testimonios de los alumnos. En ningún momento la decana se disculpó personalmente por dicho presunto fallo informático, antes bien, en una reunión con la misma, recibí un trato vejatorio por su parte en el que, entre otras cosas señaló: “me cabrean tus escritos” y “llueve sobre mojado” ( en relación a mi grado de cumplimiento).

-Asimismo, cuando comuniqué al Consejo de Departamento la actitud claramente acosadora de estos dos profesores, puesta de manifiesto, entre otras, el día en el que me esperaron por fuera del aula, lo niegan rotundamente exigiéndome además, a través del director del Departamento de Filología Española, las “pruebas documentales” que demostraran los hechos.

- Por otra parte, es bien sabido y así consta en los archivos del Departamento de Filología Española, que el profesor acosador es habitualmente agresivo y violento. Ha insultado a algunos compañeros del departamento y al personal de administración y servicios tanto del departamento como de la Facultad de Filología. En lo que respecta a mi persona, he recibido varios insultos graves por su parte, entre los que he podido oír, uno de ellos se realizço el día 9 de mayo de 1998 y otro el día 8 de abril de 2002.


-En septiembre de 2002 se convocan los dos exámenes de las asignaturas a mi cargo el mismo día, pero en aulas distintas.

Por todos los hechos expuestos, del que existen distintas fuentes que los pueden probar, es por lo que comunico para que se determine si es posible que se pueda considerarse un caso de acoso moral en el trabajo (mobbing), ya que me veo absolutamente indefensa ante la presión del profesor acosador secundado por la mayoría de los compañeros del área de Lingüística General, por el director del departamento de Filología Española, por la Decana de la Facultad de Filología y por el Sr. Vicerrector de Ordenación Académica y Profesorado, todo lo cual me impide un desempeño normal de mi actividad profesional además de una situación enormemente estresante.




8O[/quote]
Lea
 
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Notapor Bruna » 31 Ago 2002, 09:52

Lea

seguramente te interesará releer un tema que Aina inicio en el mes de mayo (foro general. "He empezado mi lucha en serio"), encontraras muchas similitudes.
Bruna
 


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